Miradores de Segovia

Segovia se entiende desde fuera. La ciudad está encaramada en una peña entre dos ríos, y hasta que no la miras desde el valle no te das cuenta de la forma que tiene: la de un barco de piedra con el Alcázar de proa.


Estos son los once miradores que merecen el rodeo, con cómo se llega a cada uno y a qué hora va mejor la luz.


Los dos imprescindibles si vais con poco tiempo


Si solo tenéis una tarde, estos dos resuelven la foto de Segovia.


La pradera de San Marcos para el Alcázar, y Zamarramala para la silueta entera de la ciudad. Uno está abajo, junto al río; el otro, enfrente, al otro lado del valle.


Mirador de la pradera de San Marcos


Es una pradera junto al Eresma, no un mirador construido. Desde abajo el Alcázar se ve entero, levantado sobre la roca, y a última hora de la tarde se pone dorado.


Se baja a pie desde la Puerta de Santiago o desde la Fuencisla. Lo contamos entero en el mirador de la pradera de San Marcos.


Mirador del Alcázar y los dos valles


Se sube desde la propia pradera de San Marcos: se sigue la carretera hacia el Arco de la Fuencisla y, justo antes del arco, sale un camino a la izquierda.


Desde arriba se ven a la vez el valle del Eresma y el del Clamores, con el Alcázar en medio. Es el sitio donde mejor se entiende por qué la ciudad se construyó justo ahí.


Hay una forma más bonita de llegar: bajar por la Cuesta de los Hoyos, desde el puente de Sancti Spíritu, en el barrio de San Millán, y recorrer el valle del Clamores.

Son 1,6 kilómetros y media hora, con la muralla todo el rato a la derecha.


Mirador de Zamarramala


Al otro lado del valle, en el pueblo de Zamarramala. Desde aquí se ve la silueta completa de Segovia: el Alcázar, la Catedral y la muralla en una sola imagen.


En un muro hay grabada una frase del hispanista belga Robert Guillon: «No conozco a nadie que habiéndose acercado a este lugar no haya sido conquistado por esta vista sorprendente».


Está a unos tres kilómetros del centro. En coche son cinco minutos; andando, una hora larga cuesta arriba.


Mirador del Postigo del Consuelo, el del Acueducto


Sube por la escalinata que arranca en la plaza del Azoguejo y se asoma a los arcos del Acueducto desde arriba. Es el mismo sitio que mucha gente llama «el mirador del Acueducto».


El postigo es una de las puertas pequeñas de la muralla, también conocido como de Santa Columba. El Ayuntamiento rehabilitó el pretil del mirador en 2020.


Es la perspectiva que no se consigue desde abajo: desde la plaza el Acueducto es un muro; desde aquí se le ve la doble arquería y se entiende la obra. Tenéis la historia completa en el Acueducto de Segovia.


Mirador del Diablo


Está en la cuesta de la calle Colón, bajando hacia el Azoguejo, y se reconoce de lejos: hay una escultura de un diablillo sentado haciéndose un selfi con el Acueducto detrás.


Es el rincón más fotografiado de Segovia después del propio Acueducto, y tiene truco: hay que ponerse a la altura del diablillo para que la foto salga con los arcos al fondo.


La estatua tiene su propia historia, y no toda buena: el diablillo de Segovia.


Mirador de la Canaleja


En plena calle Real, donde se corta la fila de casas poco antes de la Casa de los Picos. Tiene un pretil largo y se asoma al barrio de San Millán y a la sierra.


Es el único de la lista que está en pleno centro: se pasa por delante sin darse cuenta yendo del Acueducto a la Plaza Mayor.


Plazuela del Real Alcázar


Delante del Alcázar, donde la roca sobre la que se asienta Segovia empieza a estrecharse. Se abre hacia el sur, al valle del Clamores.


No hay que pagar entrada para asomarse: la plaza es pública. Si además queréis entrar, está el Alcázar de Segovia.


Mirador de la iglesia de la Vera Cruz


La iglesia está sola en mitad del campo, al otro lado del Eresma, y es de planta de doce lados. Desde la explanada de delante se ven a la vez el Alcázar, la muralla y la Catedral.


Se llega andando desde la pradera de San Marcos en unos diez minutos cuesta arriba. La explanada es libre y está siempre abierta.


Mirador del Terminillo y el Parador


Junto a la carretera que baja de La Lastrilla, al lado del Parador de Turismo. Enseña la cara norte de la ciudad, que es la que menos se fotografía y donde mejor se ve el perfil de barco de piedra.


Se llega bien en coche y el Parador tiene cafetería, así que es cómodo para el atardecer.


Mirador de la Piedad


En los altos de la Piedad, cerca de la carretera de Ávila, junto a un pequeño morabito medieval y un calvario de piedra que remata en cruces.


Da una panorámica del lado sur y suele estar vacío. Es el que elegiríamos para huir de la gente.


Mirador del jardín de Fromkes


Lleva el nombre de Maurice Fromkes, un pintor estadounidense que vivió y trabajó cerca. Desde la barandilla se asoma a la cuesta del Doctoral.


Es pequeño y poca gente lo conoce, pero queda de paso si estáis recorriendo la muralla.


A qué hora ir a cada uno


  • Amanecer: Zamarramala y el Terminillo, que miran a la ciudad desde el norte y el oeste.
  • Media mañana: el Postigo y la Canaleja, con el sol todavía de frente al Acueducto.
  • Atardecer: la pradera de San Marcos, el Alcázar y los dos valles, y la Vera Cruz. El Alcázar se pone dorado.
  • Después de cenar: el del Diablo, con el Acueducto iluminado.


¿Prefieres hacerlo en privado?


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Preguntas frecuentes


¿Cuál es el mejor mirador de Segovia?

Depende de qué queráis ver. Para el Alcázar, la pradera de San Marcos. Para la ciudad entera, Zamarramala. Para el Acueducto, el Postigo.


¿Se puede hacer una ruta con todos?

Con todos no, están repartidos. Los del centro (Postigo, Diablo, Canaleja y Plazuela del Alcázar) se encadenan andando en una mañana. Los del valle y Zamarramala piden otra salida.


¿Hay que pagar en alguno?

En ninguno. Todos son espacios públicos y están abiertos siempre. Otra cosa es entrar al Alcázar o a la iglesia de la Vera Cruz, que sí tienen entrada.


¿Cuál es el mejor para el atardecer?

La pradera de San Marcos y el mirador del Alcázar y los dos valles. El sol cae por detrás y la piedra se pone dorada.


¿Se llega a todos andando?

Al centro y al valle, sí. A Zamarramala y al Terminillo es mejor ir en coche o en taxi, sobre todo a la vuelta, que es todo cuesta arriba.


Nombres, ubicaciones y accesos de los miradores: Turismo de Segovia (Ayuntamiento de Segovia). El recorrido del valle del Clamores y la Cuesta de los Hoyos, de su guía de rutas de naturaleza.

Paseo del Eresma Que ver en Segovia
En una ciudad marcada por monumentos icónicos como el Acueducto o el Alcázar, hay un rincón menos conocido, pero igual de imprescindible: el Paseo del Eresma,.
Mirador de la Pradera de San Marcos Que ver en Segovia
Ubicado a los pies del Alcázar, este mirador se encuentra al final de un sendero que baja desde lo alto de la ciudad antigua, serpenteando entre árboles y el rumor del río Eresma.

Experiencias en Segovia