Por qué Roma es naranja: colores, palazzi e insulae

Por qué Roma es naranja: colores, palazzi e insulae

Hay una hora en que Roma se vuelve naranja. El sol bajo da en las fachadas y la ciudad parece pintada con la misma brocha: ocres, amarillos, rojos tostados, rosas viejos.

Es la pregunta que más nos hacen en el centro: ¿por qué Roma es de este color? La respuesta está en la tierra, en la cal y en algo que pocos esperan: Roma no siempre fue así.


De dónde salen los colores: tierra y cal

Casi todas las fachadas del centro son muros revocados: ladrillo o piedra cubiertos de mortero y pintados después. La pintura tradicional es una lechada de cal con pigmento.

Y el pigmento sale del suelo. Las tierras ricas en óxidos de hierro dan toda la gama romana: ocre amarillo, tierra de Siena (cruda o tostada, más rojiza), ocre rojo y sombra, un marrón oscuro.

El pintor decorador británico John Sutcliffe copió veinte tonos de las fachadas de Roma para su libro The Colours of Rome (2013). Los nueve pigmentos base que usó eran, en su mayoría, tierras.

La cal no dura: la lluvia y el sol la lavan y hay que volver a pintar. Por eso cada fachada guarda capas de colores de épocas distintas.


Por qué Roma es naranja (y desde cuándo)

Sutcliffe empezó convencido de que esos tonos venían de la Roma antigua. Él mismo reconoce que estaba completamente equivocado.

Al raspar capas de pintura y mirar los cuadros de los vedutisti, los pintores de vistas urbanas, aparece una Roma más clara. La de Bernini o la del Grand Tour no tenían la paleta de hoy.

Los ocres oscuros se imponen a finales del siglo XIX. Roma es capital de Italia desde 1871, crece como nunca y llegan funcionarios de Turín, ciudad de tradición ocre. Los edificios nuevos se pintan así.

Al restaurar, en algunos edificios se han recuperado los tonos de los siglos XVII y XVIII escondidos bajo la pintura. Por eso conviven fachadas casi rosas con otras de un amarillo intenso.


Los palazzi: tiendas abajo, nobles arriba y un patio dentro

Muchas fachadas que parecen bloques de pisos son palazzi, palacios de familias nobles o de cardenales. Muchos son sobrios por fuera; la riqueza está dentro.

El esquema se repite: portón para carruajes, patio interior (cortile) con arcos, planta baja para almacenes o tiendas y, encima, el piano nobile, la planta principal, con las ventanas más altas.

El Palazzo Venezia, en la plaza del mismo nombre, se construyó entre 1455 y 1468 para el cardenal Pietro Barbo, luego papa Pablo II. Turismo Roma lo considera la mejor obra civil de la Roma del siglo XV.


Las persianas verdes

El otro color de Roma está en las ventanas: persianas de lamas de madera, casi siempre verdes. En verano se cierran contra el sol y dejan pasar el aire entre las lamas.

No hay una explicación documentada de por qué ganó el verde. Lo que sí se ve es que es el que más se repite y que contrasta bien con cualquier ocre.


Las insulae: los bloques de pisos de la Roma antigua

Vivir en pisos no es moderno. Los catálogos regionarios del siglo IV, un inventario de la ciudad, cuentan unas 44.850 insulae frente a unas 1.780 domus, las casas unifamiliares de los ricos.

La insula era un bloque de alquiler: abajo, tiendas y talleres (tabernae) abiertos a la calle; arriba, viviendas cada vez más pobres.

Al revés que hoy, el último piso era el peor: más barato, más calor y peor salida en un incendio. Según Estrabón, Augusto limitó la altura a 70 pies romanos, unos 20 metros.

En el centro queda una a la vista: la Insula dell'Ara Coeli, del siglo II, junto a la escalinata de Santa Maria in Aracoeli. Apareció en 1926, en las obras para aislar el Campidoglio.

Conserva cuatro plantas y restos de otras dos, y según Turismo Roma pudo alojar hasta 380 personas. Las dos primeras plantas están unos nueve metros bajo la calle actual.


Qué mirar paseando

  • Ocre oscuro y amarillo intenso: sobre todo edificios de finales del XIX y del XX.
  • Tonos rosados y claros: a menudo, colores antiguos recuperados al restaurar.
  • Portón alto y ventanas grandes en la primera planta: un palazzo.
  • Insula dell'Ara Coeli: se ve desde fuera; el interior se visita con reserva en el 060608 de Turismo Roma.

Datos consultados en turismoroma.it en octubre de 2026. Confirma horarios antes de ir.


Palacios e insula, con un guía

El Free Tour Roma Imprescindible llega por la Vía de los Foros Imperiales a la Plaza Venecia, la del Palazzo Venezia, y sube a la Plaza del Campidoglio, rodeada de palacios.

La subida pasa junto a la escalinata del Aracoeli, y la insula está a sus pies: fíjate en ella. Luego el paseo baja al Barrio Judío y termina en el Panteón. Consulta las salidas en la ficha.


Lo que nos preguntan siempre

  • ¿Por qué Roma es de color naranja? Por las tierras con óxido de hierro que tiñen la pintura de cal. Los ocres oscuros se generalizaron a finales del siglo XIX.
  • ¿Se puede entrar en una insula romana? La del Aracoeli se ve desde la calle; para verla por dentro hay que reservar con Turismo Roma (060608).


¿Prefieres hacerlo en privado?

Con el Tour Privado por Roma el recorrido es solo para tu grupo, con un itinerario a tu medida. Pide al reservar que se centre en los palacios.

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