Tower Bridge

El Tower Bridge no es solo un puente. Es una mezcla de ingeniería, historia y arte que conecta no solo dos orillas del Támesis, sino también dos épocas: la victoriana y la contemporánea. En esta guía te cuento cómo visitarlo, qué ver y por qué no puedes dejar Londres sin pisarlo.


Tower Bridge al atardecer: el cruce entre lo mítico y lo mecánico


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La primera vez que crucé el Tower Bridge fue al atardecer, uno de esos momentos en los que Londres se viste de cobre y lavanda. Había caminado desde la Torre de Londres, cuando el puente apareció frente a mí como un castillo mecánico desplegado sobre el río. Fue como encontrarse con una criatura de acero que respira y se mueve.


Caminé sin prisa, deteniéndome a la mitad para observar. A un lado, la Torre de Londres; al otro, The Shard y el City Hall. Londres nunca se pone de acuerdo con su tiempo, y desde aquí, eso se siente con claridad.


Historia del Tower Bridge


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Construido entre 1886 y 1894, el Tower Bridge fue una maravilla de la ingeniería para su época. Combina un sistema levadizo hidráulico (aún en funcionamiento) con una estructura de estilo neogótico para armonizar con la Torre de Londres.


  • Altura: 65 metros (torres)
  • Longitud: 244 metros
  • Se levanta más de 800 veces al año para dejar pasar embarcaciones


¿Qué ver en el Tower Bridge?


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No te conformes con cruzarlo: entra. La visita interior comienza en una de las torres e incluye:


1. Pasarelas de cristal


Caminé por el suelo de cristal entre las dos torres, con el tráfico y el río justo bajo mis pies. Sentí un leve vértigo al principio, pero luego fue pura adrenalina. Ver a los autobuses rojos pasar justo bajo tus zapatos… no tiene precio.


2. Exposición histórica


Maquetas, fotografías antiguas, vídeos y paneles interactivos explican cómo se construyó y cómo ha evolucionado con los años.


3. Sala de máquinas victoriana


Allí se conservan los motores originales que levantaban el puente. Huele a grasa antigua, a metal, a tiempo detenido. Una delicia para los amantes de la ingeniería.


Cómo llegar al Tower Bridge


  • Metro más cercano: Tower Hill (líneas Circle y District)
  • También accesible desde London Bridge Station (líneas Jubilee y Northern)


Consejos útiles para tu visita


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  • Compra entradas desde la web oficial en español
  • Ideal visitarlo al atardecer o de noche cuando está iluminado
  • La visita dura entre 45 y 60 minutos
  • El suelo de cristal puede dar vértigo: ve preparado si tienes miedo a las alturas


Tours complementarios recomendados



El Tower Bridge no es solo un puente. Es una experiencia que te conecta con el alma industrial, histórica y estética de Londres. Es cruzar entre épocas, estilos y visiones de ciudad. Y si alguna vez quieres sentir que caminas sobre historia viva —literalmente—, pisa ese suelo de cristal y déjate llevar. Yo lo hice, y aún siento el río latiendo bajo mis pies.

Experiencias en Londres