Plaza de España en Roma

La Plaza de España es uno de esos lugares que casi todo el mundo conoce antes de pisar Roma… y aun así consigue sorprender. Llegué temprano, cuando la escalinata aún bostezaba y la ciudad parecía recién despertada. Me senté unos minutos, café en mano, viendo cómo la luz iba bajando los peldaños poco a poco, como una marea dorada.


No pasó nada extraordinario… y justo por eso fue perfecto: entendí que en Roma, incluso el simple acto de sentarse y mirar ya es una experiencia inolvidable.


Dónde está la Plaza de España y por qué es tan famosa


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La Plaza de España se encuentra en pleno centro histórico de Roma, al inicio de una de las zonas más elegantes de la ciudad. Su fama se debe, sobre todo, a la monumental Escalinata de la Plaza de España, conocida en todo el mundo como los Spanish Steps.


Lo curioso es que, a pesar de ser uno de los lugares más visitados de Roma, sigue teniendo momentos de calma absoluta. Ese contraste entre fama mundial y silencio matutino es parte de su magia.


La escalinata de la Plaza de España: mucho más que una foto


La escalinata conecta la plaza con la iglesia de Trinità dei Monti. Tiene 135 escalones, pero lo importante no es contarlos, sino cómo se viven.


Sentado abajo, viendo cómo Roma se desperezaba, comprendí que no hace falta subir corriendo. La escalinata invita a detenerse, a mirar cómo la luz cambia, cómo llegan los primeros turistas y cómo los locales atraviesan el lugar sin darle demasiada importancia.


  • Consejo importante: actualmente está prohibido sentarse en los escalones. Yo pude hacerlo temprano, cuando aún no había vigilancia, pero hoy lo ideal es disfrutarla caminando despacio o observándola desde abajo.


Fontana della Barcaccia: el detalle que muchos pasan por alto


Justo al pie de la escalinata se encuentra la Fontana della Barcaccia, una fuente barroca con forma de barca semihundida. Es fácil pasar de largo, pero merece la pena detenerse.


Mientras observaba el agua caer suavemente, con la plaza casi vacía, tuve esa sensación tan romana de que los detalles pequeños son los que realmente se quedan contigo.


Cómo llegar a Plaza de España en Roma


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Llegar es muy sencillo:


  • Metro: línea A, parada Spagna
  • A pie: perfectamente accesible desde Villa Borghese, Trevi o Piazza del Popolo
  • Bus: varias líneas paran en las inmediaciones


Si vienes caminando, el acceso por las calles comerciales tiene su encanto, pero llegar desde el metro y salir directamente a la plaza también impresiona.


Mejor momento para visitar Plaza de España


Por experiencia, estos son los mejores momentos:


  • A primera hora de la mañana: el mejor sin duda. Luz suave, pocos turistas y silencio.
  • Última hora de la tarde: bonita, pero muy concurrida.
  • De noche: elegante, con menos gente y una atmósfera distinta.


Recuerdo ese amanecer como uno de los momentos más sencillos y a la vez más memorables del viaje. No hice fotos espectaculares, pero me llevé una sensación difícil de repetir.


Qué ver cerca de Plaza de España


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La Plaza de España es un punto perfecto para seguir explorando Roma:


  • Subir hacia Villa Borghese
  • Pasear por Via dei Condotti
  • Caminar hacia la Fontana di Trevi
  • Perderse sin rumbo por calles secundarias


Es una zona ideal para dejarse llevar, sin un itinerario rígido.


Tours recomendados desde Plaza de España


Si quieres darle contexto a la visita o enlazarla con otros puntos clave de la ciudad, estos tours encajan muy bien:



Especialmente el tour nocturno permite redescubrir esta zona con otra luz y otro ritmo.


¿Merece la pena visitar la Plaza de España en Roma?


Sin duda. Pero no como una parada rápida. La Plaza de España se disfruta cuando bajas el ritmo, cuando llegas temprano o vuelves cansado al final del día, cuando te permites simplemente estar.


Aquella mañana entendí algo muy romano: no hace falta que pase nada extraordinario para que un lugar sea inolvidable. A veces basta con sentarse, mirar… y dejar que Roma haga el resto.

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