Cómo llegar a Roma

Roma es de esas ciudades a las que puedes llegar “fácil”… pero no siempre llegas bien. Y ahí está la diferencia: no es lo mismo aterrizar y plantarte en el centro en 35 minutos, que comerte una combinación de bus + esperas + transbordos que te roba media tarde.


Yo he salido desde Madrid y he llegado a Roma de dos maneras que se me han quedado grabadas (una por práctica y otra por “novatada”). Y con eso en mente, te voy a explicar cómo llegar a Roma eligiendo la mejor opción según tu aeropuerto, tu estación, tu presupuesto y tus ganas de complicarte.


Llegar en avión


Si vienes desde España, lo más habitual es entrar por avión. Roma tiene dos aeropuertos principales: Fiumicino (FCO) y Ciampino (CIA). Y aunque ambos “sirven”, la experiencia cambia mucho.


Antes de entrar en detalle, mi regla general es simple:


  • Si priorizas rapidez y cero líos, apunta a Fiumicino.
  • Si priorizas precio (y te da igual tardar más), Ciampino puede salirte mejor… pero ojo con la logística.


Aeropuerto de Fiumicio



Fiumicino (FCO) es el aeropuerto grande, el más conectado y el que, en mi experiencia, te deja la llegada más “redonda”.

Yo hice lo típico: Madrid → FCO y, nada más aterrizar, fui directo a una opción que recomiendo muchísimo si tu base está en el centro o te quieres mover fácil:


  • Elegí el Leonardo Express hasta Roma Termini.
  • Precio aproximado: ~14–15 € por trayecto (dependiendo del año).
  • Tiempo: ~30–35 min y te olvidas de tráfico.


Y aquí viene el punto clave que lo hace tan práctico: mi acierto fue ir directo a Termini y desde ahí moverme en metro/bus a mi alojamiento. Termini es como el “hub” de Roma: desde ahí sales disparado a casi cualquier zona.


Consejo realista (y muy importante): si aterrizas tarde, prioriza tren o un taxi oficial (y evita “ofertas” dentro del aeropuerto). En Roma, sobre todo en aeropuertos, siempre hay alguien que intenta pescarte con “te llevo yo”. Yo paso.


¿Qué opción elegir en Fiumicino según tu alojamiento?


  • Si vas a Termini / centro: Leonardo Express suele ser la opción más redonda.
  • Si vas hacia zonas bien conectadas en tren regional (por ejemplo, áreas cercanas a estaciones intermedias): a veces te conviene el tren regional (según dónde duermas).
  • Si vais varios con maletas o llegas muy tarde: taxi oficial puede compensar (siempre preguntando/confirmando antes de subir).


Y ya que estás en Roma… cuando tengas ganas de empezar fuerte con la ciudad, te dejo un plan que encaja genial el primer día: el Free Tour de Roma Imprescindible (ideal para orientarte).


Aeropuerto de Ciampino



Ciampino (CIA) es el clásico de muchas low cost. En teoría te ahorras algo… pero la llegada puede ser “más aventura” de la que te apetece, sobre todo si vienes cansado.


Yo también hice Madrid → CIA y aquí es donde viví la otra cara: la vez “aprendí a las malas”.


  • Hice el combo bus lanzadera + tren/metro y fue más caos del esperado.
  • Precio aproximado: ~3–6 € la lanzadera a estación/metro + billete urbano; en total suele quedar en menos de 10–12 € si lo encadenas bien.


El problema no es el precio. El problema es el “cómo”.

Mi error: bajar con prisas y subirme al primer bus sin mirar bien destino/horarios… perdí tiempo y acabé pagando doble. Y cuando vienes con el chip de “llego y empiezo a disfrutar”, eso fastidia.


Consejo (de los que se aprenden una vez y no se olvidan): en Ciampino, mira bien el cartel del bus (si va a Termini o a estación/metro) y calcula que en hora punta el ahorro se te va en minutos de vida.


¿Qué haría yo hoy al aterrizar en Ciampino?


  • Si quieres barato: bus lanzadera + enlace a metro/tren, pero con calma y revisando destino/horarios.
  • Si quieres cómodo (y vas justo de tiempo): taxi oficial o traslado (siempre, siempre confirmando antes).


Taxi: mi regla rápida


  • Solo taxis oficiales (blancos, con licencia).
  • Confirma antes de subir.
  • Desconfía de quien te “caza” en la terminal.


Y si llegas por la tarde-noche y te apetece un plan que sea “Roma en estado puro” sin reventarte caminando como un loco, el Tour Nocturno por Roma es una maravilla para la primera noche (y además te quitas el jet lag paseando).


Llegar en tren


Llegar a Roma en tren es muy típico si estás viajando por Italia (Florencia, Nápoles, Milán…) o si vienes desde otra ciudad europea con conexiones. Y aquí el gran truco es saber en qué estación te deja el tren, porque no es lo mismo Termini que Tiburtina.


Yo, personalmente, soy muy de estaciones: cuando aterrizo y me planto en una estación grande, me organizo mejor. Por eso me gustó tanto haber ido directo a Termini con el Leonardo Express: sales y ya tienes Roma “a mano”.


Estación Termini



Roma Termini es la estación más importante y la que más te simplifica la vida.


Por qué Termini suele ser la mejor “puerta de entrada”:


  • Conecta con varias líneas de metro y un montón de buses.
  • Es perfecta si te alojas en el centro o quieres moverte rápido.
  • Es una referencia fácil: quedadas, puntos de encuentro, cambios de zona…


Si llegas a Termini, mis recomendaciones rápidas:


  • Si tu alojamiento está a 10–20 min andando, a veces compensa caminar y “estrenar Roma” (si no vas cargado).
  • Si vas con maletas o tu alojamiento no está cerca: metro o bus, pero con ojo a horas punta.
  • Si te alojas por Trastevere, Vaticano, Piazza Navona, etc., Termini sigue siendo buen punto para combinar metro/bus.


Y hablando del Vaticano… si lo primero que quieres ver es esa zona con buen contexto (sin ir a lo loco), tienes este free tour que va genial para empezar:


Tiburtina



Roma Tiburtina es la otra gran estación. A veces llegarás aquí porque tu tren (sobre todo algunos de alta velocidad o rutas específicas) te deja directamente en Tiburtina.


Cuándo Tiburtina es buena noticia:


  • Si te alojas en zonas del este/noreste o cerca de conexiones específicas.
  • Si buscas evitar el “caos Termini” (Termini puede ser muy intensa).


Cuándo puede fastidiarte un poco:


  • Si tu alojamiento está en el centro más clásico (y te toca enlazar).


Lo importante es esto: Tiburtina está muy bien conectada, pero no es “Roma de postal”. Es más funcional. Si llegas aquí, piensa en:


  • Metro y buses para saltar al centro.
  • Taxi oficial si vienes tarde y no te apetece hacer malabares con transbordos.


Consejos prácticos para llegar a Roma sin perder tiempo (y sin caer en trampas)


Aquí es donde te ahorro errores (yo incluido):


  1. No vayas con prisas en Ciampino.
  2. Mi “novatada” fue subirme al primer bus sin mirar destino/horarios y acabar pagando doble. Desde entonces, siempre miro cartel y ruta.
  3. Si aterrizas tarde, prioriza seguridad y simplicidad.
  4. Yo lo tengo clarísimo: tren o taxi oficial, y evito “ofertas” dentro del aeropuerto.
  5. Con maletas y en grupo, el taxi puede salir rentable.
  6. Sobre todo si sois 3–4 y vais a un alojamiento concreto. Pero repito la regla: solo taxi oficial y confirmación antes de subir.
  7. Piensa en “a dónde vas”, no solo en “a qué ciudad llegas”.
  8. Roma es grande. Llegar a Termini tiene sentido si luego quieres moverte como un rayo. Pero si duermes lejos, quizá te convenga otra combinación.
  9. El ahorro tiene precio: tiempo y energía.
  10. En Ciampino, el ahorro a veces se te va en minutos de vida… y cuando estás de viaje, esos minutos valen oro.


Mini-resumen: qué elegir según tu caso


  • Quiero lo más fácil y rápido: Fiumicino + Leonardo Express a Termini (mi opción “redonda”).
  • Quiero lo más barato: Ciampino + bus lanzadera + metro/tren, pero revisando destino/horarios con calma.
  • Llego tarde / voy cargado / no quiero líos: taxi oficial (confirmando antes y evitando cazadores).
  • Llego en tren: mira si tu estación es Termini (más central) o Tiburtina (muy conectada, menos céntrica).

Experiencias en Atenas