Qué ver en París en 5 días
Actualizado el 02/09/2026
Cinco días es el viaje que casi nadie hace y el que mejor funciona. Con tres o cuatro días vais a lo obligatorio; con cinco os sobra un día entero para el París en el que vive la gente.
Los cuatro primeros días son los mismos que en el itinerario de cuatro días. Aquí va lo que se añade y, sobre todo, cómo repartirlo para no acabar reventados.
Antes de nada: los días que cierran los museos
Este es el dato que arruina más itinerarios de París, y casi ningún artículo lo dice:
- Los martes cierra el Louvre, además de la Gran Galería de la Evolución y los invernaderos del Jardín de las Plantas, y el castillo de Chantilly.
- Los lunes cierran el Museo de Orsay, el Quai Branly, el Petit Palais, el Museo Carnavalet y el Palacio de Versalles.
- El Centro Pompidou está cerrado por obras desde el 22 de septiembre de 2025 y no reabre hasta 2030. Si lo veis en un itinerario de otra web, ese itinerario está sin actualizar.
La regla: si vuestro viaje incluye un lunes o un martes, ese es el día de calle, barrios y iglesias —Notre-Dame, la basílica del Sagrado Corazón y la Sainte-Chapelle abren todos los días—, no el de museos.
El resumen de los cuatro primeros días

- Día 1 — centro histórico: Île de la Cité, Notre-Dame, Sainte-Chapelle, Louvre, Campos Elíseos, Arco del Triunfo y Torre Eiffel.
- Día 2 — las colinas: Montmartre y Barrio Latino con Luxemburgo.
- Día 3 — Versalles, cerrado los lunes.
- Día 4 — Orsay y Marais, los dos cerrados los lunes el museo y el mercado.
Día 5, opción A: el París de los parisinos
Es la que recomendamos si es vuestra primera vez y ya habéis visto lo obligatorio.
- El Parc des Buttes-Chaumont: el parque más bonito y menos turístico de París, con acantilados de verdad y un templete en lo alto. Gratis.
- El barrio de Belleville, al lado: mercados, murales y las mejores vistas de la ciudad sin subir a nada de pago.
- El canal Saint-Martin, para bajar andando hasta la Bastilla. Es un paseo llano, con puentes de hierro y terrazas de barrio.
- Y un mercado: el mercado de las Pulgas de Saint-Ouen si es sábado, domingo o lunes.
Este día no tiene ni un solo monumento de pago, y suele ser el que la gente recuerda.
Día 5, opción B: una escapada de las afueras
- El castillo de Chantilly, con la segunda colección de pintura antigua de Francia después del Louvre. Cierra los martes y varias semanas de enero.
- El castillo de Vincennes, al final de la línea 1 del metro, con el bosque y el zoo al lado. Es la escapada más fácil de todas.
- La basílica de Saint-Denis, donde están enterrados casi todos los reyes de Francia. Metro línea 13, y casi nadie va.
Si vais con niños, Disneyland o el Parque Astérix ocupan el día entero: Disneyland desde 105 € el adulto y Astérix 68 €, y Astérix no abre todo el año.
Cómo repartir cinco días sin agotarse
El error de los viajes largos no es quedarse corto, es encadenar cinco días de ritmo de primer día. Lo que funciona:
- Alternad días duros y días blandos. Versalles y el Louvre no van seguidos.
- Poned el día de calle en medio, no al final. El día 3 o el 4 es cuando más se agradece.
- Comed sentados y al mediodía. La formule del mediodía es más barata que la cena y os obliga a parar una hora, que es justo lo que hace falta.
- Reservad las franjas horarias con antelación: Sainte-Chapelle, torres de Notre-Dame y Versalles son obligatorias, y el Louvre lo es en verano.
- Con cinco días compensa el abono semanal de transporte, 32,40 €, pero va de lunes a domingo, no siete días desde que se compra. La cuenta está en cómo ahorrar en París.
Lo que sigue sin caber en cinco días
Para que nadie se lleve una decepción: en cinco días no caben el valle del Loira, Normandía ni el Mont Saint-Michel. Todos son excursiones de día completo desde París y, con cinco días, cada una os quita el 20 % del viaje.
Si os apetece alguna de esas, o queréis encadenar París con otra ciudad, eso es otro tipo de viaje y lo montamos a medida.
¿Prefieres que os lo montemos nosotros?
Cinco días dan para mucho más de lo que la gente aprovecha. Os montamos el viaje entero, incluidas las escapadas de las afueras, con guía en español.
Empieza el viaje con nosotros
Sea cual sea el número de días, el primero rinde el doble si alguien os sitúa. Nuestro Free Tour por París Imprescindible recorre el centro histórico y os deja el mapa mental hecho para el resto del viaje.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago con el quinto día en París?
Lo mejor es un día sin monumentos de pago: Buttes-Chaumont, Belleville y el canal Saint-Martin. La alternativa es una escapada a Chantilly, Vincennes o Saint-Denis.
¿Compensa el abono de transporte con 5 días?
El Navigo Semaine cuesta 32,40 €, pero va de lunes a domingo. Si vuestro viaje no encaja en esa semana, salen mejor los billetes sueltos o el abono diario.
¿Caben Versalles y Disneyland en 5 días?
Caben, pero se llevan dos días completos y dejan solo tres de París. Conviene decidirlo antes de reservar.
¿Se puede ir al Mont Saint-Michel desde París?
Es una excursión de día completo y con cinco días se come el 20 % del viaje. No lo recomendamos en un primer viaje.
¿Cómo evito agotarme?
Alternando días duros y blandos, poniendo el día de calle en medio y comiendo sentados al mediodía con la formule.
¿Qué reservo con antelación?
Sainte-Chapelle, las torres de Notre-Dame y Versalles obligatoriamente; el Louvre en verano; y la franja gratuita de Notre-Dame siempre que podáis.

Otros itinerarios: 1 día, 2 días, 3 días y 4 días. Y antes de salir, información práctica, cómo ahorrar y el metro. El resto está en la guía y los tours de París.
Día 2 – París de postal, arte en el Louvre y paseo por Saint-Germain-des-Prés
Mañana en el Louvre: arte sin prisas
Empezar el segundo día en París con arte es una decisión ganadora. Pero atención: no intentes ver todo el Louvre. Es un museo inmenso, con más de 35.000 obras. En vez de eso, enfócate en las piezas que realmente te conmueven.
Yo fui directo a reencontrarme con la Victoria de Samotracia, recorrí las salas egipcias y me detuve ante los cuadros de Jacques-Louis David. No se trataba de tachar obras de una lista, sino de dejarme afectar por lo que veía.
- Si es tu primera vez, te recomiendo llevar una visita guiada o un tour con entrada incluida. Mira esta opción para conseguir la entrada a la tercera planta de la Torre Eiffel + Louvre u otras atracciones.
Tras salir del museo, me dirigí hacia los Jardines de las Tullerías. Las hojas caían lentas sobre las estatuas y el ambiente otoñal tenía ese aire de postal antigua. Pasear sin rumbo entre fuentes y sillas metálicas verdes es una de las cosas más parisinas que puedes hacer.
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Museo del Louvre

Victoria de Samotracia
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Jardines de las Tullerías
Tarde entre cafés, libros y lluvia
Después de cruzar el río, llegué al barrio de Saint-Germain-des-Prés, una zona con alma literaria, cuna de filósofos, artistas y escritores. Me perdí entre librerías con encanto, papelerías clásicas y escaparates de chocolate.
Esa tarde llovió. Pero París bajo la lluvia es puro cine. Terminé refugiándome en Carette, con una taza de chocolat chaud entre las manos y la vista puesta en el cristal empañado.
«El París otoñal tiene un encanto que te acaricia con nostalgia.»

Barrio Saint-Germain

Carette
Qué más hacer en el día 2
- Si te interesa el arte callejero o las historias ocultas del centro, puedes unirte al Free tour de leyendas y misterios de París. Una forma distinta de vivir el centro de la ciudad al caer la tarde.
- Otra alternativa relajada es disfrutar de un paseo en barco por el Sena al atardecer, ideal para cerrar el día con luz dorada sobre los puentes y monumentos.
- Reserva aquí el tour nocturno + paseo en barco
Día 3 – El alma bohemia de París: descubriendo Montmartre
Subida lenta y sabrosa por Montmartre
El tercer día lo dediqué por completo a Montmartre, y no lo cambiaría por nada. Subí a pie por la Rue Lepic, respirando el olor a pan y café recién hecho, viendo cómo los artistas locales abrían sus tiendas, y las flores asomaban desde los balcones de colores.
«Pasé por el Moulin de la Galette, por la Maison de Dalida y por esa placita donde los árboles parecen hablar entre sí.»
Montmartre no se recorre, se saborea. Cada esquina tiene una historia, cada fachada susurra secretos de artistas como Toulouse-Lautrec o Picasso. Aquí, el tiempo parece correr más lento.
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Montmartre

Rue Lepic
Comida sencilla, sabores memorables
Para almorzar, nada de restaurantes turísticos. Entré en un pequeño bistrot con menú del día escrito a mano: sopa de cebolla y quiche de espinacas. Nada más, y nada menos
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París, cuando quiere, te enamora por el estómago. Y en Montmartre, lo hace con el corazón.
- ¿Quieres conocer todos estos rincones con un guía local que te cuente las historias detrás de cada piedra? Entonces no te pierdas el Free tour por Montmartre y el Sagrado Corazón, uno de los mejores de París.
Tarde romántica en el Musée de la Vie Romantique
Ya por la tarde, visité un lugar que pocos turistas conocen: el Musée de la Vie Romantique, en la base de la colina. Un museo pequeño, con jardín oculto, tarta de limón casera y una atmósfera de cuento.
«La tarde fue mágica. Entré al Musée de la Vie Romantique y me sentí en un cuento. Jardín escondido, tarta de limón y una calma profunda. París tiene ese don: te regala silencios que curan.»
Es el sitio perfecto para tomar aire después de caminar Montmartre, rodearte de flores y leer un rato mientras el mundo gira lejos.

Musée de la Vie Romantique
Día 4 – París alternativo: Bercy Village, parque y vistas únicas del Sena
Mañana fuera del circuito turístico: Bercy Village
Después de tres días intensos, quise alejarme un poco del centro. París tiene barrios que no salen en las guías pero que te regalan experiencias inolvidables. Así llegué a Bercy Village, una antigua zona de almacenes de vino que hoy es un paseo encantador lleno de tiendas, terrazas y cultura.
Tomé un café en una terraza mientras leía un libro de Patrick Modiano. La calma del lugar, la arquitectura rústica con toques modernos y el aire local te hacen sentir en otro París. Uno que respira más despacio.
«Ese día decidí huir del centro. Fui a Bercy Village, una antigua zona de almacenes de vino que ahora es un paseo encantador. Tomé café en una terraza mientras leía un libro de Patrick Modiano.»

Bercy Village
Paseo por el Parque de Bercy y un rincón para descubrir
Luego caminé por el Parque de Bercy, que es mucho más de lo que parece: puentes de madera, jardines temáticos, viñas urbanas, esculturas escondidas… Es un espacio perfecto para sentarse a escribir, pensar o simplemente observar cómo los locales pasean a sus perros o hacen picnic.
Después, crucé a la monumental Bibliothèque François Mitterrand, donde me encontré con una exposición gratuita que no esperaba. París está llena de estos regalos: espacios culturales que te sorprenden en cualquier rincón.
«Me senté a mirar el Sena desde lo alto. Poca gente llega hasta allí, y sin embargo, el alma también se llena.»
Si este día quieres algo más organizado, puedes optar por un tour privado por París en español, diseñado a medida para ti, incluso incluyendo estos rincones menos conocidos.

Parque de Bercy

Bibliothèque François Mitterrand
Una tarde distinta, pero profundamente parisina
Este cuarto día me recordó que París no es solo monumentos, sino formas distintas de vivir la ciudad. Caminar por barrios no turísticos, leer en terrazas tranquilas, descubrir arquitectura contemporánea… todo eso también es parte del viaje.
Día 5 – Despedida perfecta: Le Marais, Île Saint-Louis y una cena inolvidable
Mañana sin rumbo: pasear por Le Marais
El último día decidí no planificar. A veces lo mejor de París ocurre cuando no sabes a dónde vas. Empecé la jornada en Le Marais, uno de los barrios más vibrantes, llenos de historia y modernidad, perfecto para caminar sin prisa.
Calles estrechas, boutiques, pastelerías escondidas, arte urbano, y terrazas llenas de vida. Aquí se mezclan siglos de historia con lo más cool de la ciudad. Lo mejor es caminar sin rumbo, entrar donde te apetezca y dejarte llevar.
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Le Marais
Helado en Île Saint-Louis: un clásico con sabor a despedida
Desde allí crucé hacia Île Saint-Louis, una de las islas más románticas del Sena. Compré un helado de higo en Berthillon, aunque hacía frío. Me senté a mirar el agua, los barcos pasando, el perfil de Notre-Dame al fondo.
«Me senté a mirar el agua, los barcos, la ciudad despidiéndose de mí con esa elegancia suya, tan natural.»
Hay pocas formas más poéticas de cerrar un viaje que en este lugar. Sentir que París te dice adiós sin dramatismos, solo con belleza.
- ¿Prefieres cerrar el viaje con una experiencia mágica? Un paseo nocturno en barco puede ser la mejor forma de decir adiós a la ciudad. Reserva aquí el tour París monumental y barco por el Sena.

Île Saint-Louis

Berthillon
Cena en Chez Janou: sabor a hogar
Para la última noche, reservé en Chez Janou, un bistrot provenzal con alma parisina. Pedí una ratatouille inolvidable y una mousse de chocolate que servían con cuchara grande, como si quisieran que te llevaras París en el paladar.
«Terminé mi viaje con una cena en Chez Janou, donde probé una ratatouille inolvidable y una mousse de chocolate que servían con cuchara grande, como si quisieran que te llevaras París en el paladar.»

Chez Janou

Ratatouille
Cinco días en París no fueron una visita, fueron un reencuentro. Conmigo mismo, con el arte de caminar despacio, con el placer de comer solo y bien, con las pequeñas cosas que hacen que la vida vuelva a tener sentido.
Experiencias en París
Free Tour París Imprescindible
Free Tour Leyendas y Misterios de París
Tour París Nocturno y Barco por el Sena
Free Tour Torre Eiffel
Tour Privado por París en Español
Paseo en barco por el Sena
Entrada a la 3ª planta de la Torre Eiffel
Visita guiada por Montmartre con degustación de quesos y vino
Tour completo por Montmartre + visita guiada al Museo (entrada incluida)

