Oporto tiene el centro pequeño y casi todo se hace andando, así que el problema no es la distancia: son las cuestas. Un itinerario bien ordenado por zonas te ahorra subir y bajar la misma colina tres veces.

Aquí tienes tres rutas cerradas según los días que tengas, con qué ver en cada momento y qué conviene reservar antes.


Un día

Lo imprescindible en una sola jornada: la Baixa por la mañana, la Ribeira por la tarde y el puente Don Luis I cruzado por arriba al atardecer. Es apretado pero se hace. En Oporto en 1 día.


Dos días

El tiempo ideal. El primer día lo esencial y el segundo lo que hace que la ciudad se te quede dentro: las iglesias doradas, los jardines del Palacio de Cristal y las bodegas de Gaia. En Oporto en 2 días.


Tres días

Con tres días entra el Oporto que casi nadie ve: Serralves, la Casa da Música y la Foz, donde el Duero se encuentra con el Atlántico. O una escapada al valle del Duero, a Braga o a Guimarães. En Oporto en 3 días.


Antes de salir

Reserva la Librería Lello y el Palacio de la Bolsa, que son los dos cuellos de botella. Compra la tarjeta Andante nada más llegar —los precios están en precios de Oporto— y mira el calendario en cuándo viajar a Oporto, porque el 23 de junio la ciudad entera está en la calle.

Experiencias en Roma