Corinto

Si ya has explorado Atenas y te apetece una excursión cercana que combine historia antigua, vistas espectaculares y un ritmo tranquilo, Corinto es una joya a tu alcance. A solo una hora de la capital griega, esta antigua ciudad fue una de las más ricas e influyentes del mundo clásico. Hoy, conserva un aire pausado, menos masificado, ideal para quienes buscan comprender más allá de los grandes templos.


Qué suele sentirse al llegar a Corinto


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Lo primero que llama la atención al llegar es el espacio y la calma: a diferencia de la Acrópolis, Corinto es amplia y poco abarrotada. Puedes caminar con tranquilidad y observar sin prisas. Es menos monumental, pero más comprensible. No abruma por tamaño, y es fácil imaginar cómo era la ciudad en su día a día.


Cómo llegar a Corinto desde Atenas


Excursión organizada


La manera más cómoda, sobre todo si no tienes coche. Estas excursiones suelen incluir guía, transporte y tiempo libre en el sitio arqueológico. Aquí tienes algunos tours recomendados desde Atenas:



Por libre


También puedes alquilar un coche o tomar el tren hasta Corinto (la estación moderna está algo alejada del sitio arqueológico, así que conviene combinarlo con taxi o caminata).


Qué ver en Corinto: lo más impactante


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El Templo de Apolo


Columnas dóricas muy antiguas, robustas, con un aire casi “primitivo” frente a otros templos griegos. Es uno de los pocos restos del Corinto griego, anterior a la dominación romana.


El Ágora romana


Aquí se entiende muy bien la mezcla cultural: suelos, restos de tiendas, fuentes y edificios públicos que muestran cómo funcionaba la ciudad como centro comercial y político. Un lugar ideal para imaginar la vida cotidiana de sus habitantes.


El Museo Arqueológico


Pequeño pero claro, es perfecto para poner en contexto lo que acabas de ver. Las piezas están bien explicadas y ayudan a entender la riqueza y diversidad de Corinto.


Subida a Acrocorinto: vistas y emoción


Si te animas a subir a la fortaleza de Acrocorinto, la experiencia cambia completamente. La subida ya es especial, pero las vistas desde arriba son espectaculares: se domina todo el istmo y se comprende por qué este lugar era tan estratégico.


Quien sube suele decir que merece mucho la pena. Es menos turístico, más salvaje, y genera una fuerte impresión emocional.


Canal de Corinto: una maravilla de ingeniería moderna


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Si vas a Corinto, no puedes dejar de ver su famoso canal. Es una estrecha franja que une el golfo Sarónico con el de Corinto, separando la península del Peloponeso de la Grecia continental. Aunque es moderno (siglo XIX), impresiona mucho por su profundidad y verticalidad.


Ideal para fotos rápidas o para observar cómo pasan pequeños barcos por un corte recto entre paredes altísimas. Si quieres visitarlo más en detalle, también hay cruceros cortos que lo recorren.


Dimensión histórica y espiritual de Corinto


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Corinto fue riquísima y muy influyente en el mundo antiguo. Para muchos viajeros tiene un peso añadido por su relación con San Pablo y las primeras comunidades cristianas. Es un lugar donde se percibe claramente el cruce de culturas, comercio y poder.


Es también ideal si te interesa entender cómo funcionaba una ciudad antigua, no solo admirar ruinas bonitas. Comparada con otros sitios como Delfos o Cabo Sunión, Corinto es menos “wow visual”, pero mucho más didáctica y tranquila.


Recomendaciones y consejos prácticos


  • Lleva calzado cómodo: hay mucho para caminar.
  • En verano, agua y protección solar son imprescindibles.
  • Si vas a subir a Acrocorinto, madruga o evita las horas centrales.
  • El museo cierra temprano: planifica bien tu ruta.


Otros tours relacionados para ampliar tu viaje desde Atenas



Con todo esto, visitar Corinto desde Atenas se convierte en una excursión que va más allá del turismo clásico: es un viaje al corazón de la Grecia que fue puente entre culturas, religiones y poderes. Tranquila, educativa y emocionalmente poderosa.

Experiencias en Atenas